Cristianismo

El perdón – ¿Qué dice la Biblia?

28 Jul , 2015  

DCF 1.0

En este artículo veremos lo que dice la Biblia, la Palabra de Dios, sobre el perdón.

Debemos perdonar a otros hombres sus ofensas, de lo contrario el Padre no nos perdonará las nuestras:

Mateo 6:14-15Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Ese pasaje es muy importante, muchas veces sucede que una persona quiere que Dios la perdone de sus muchas faltas, pero esa persona es incapaz a los que le hicieron daño, veamos la excelente explicación que Jesús nos da sobre este punto, primero Pedro le pregunta cuántas veces debemos perdonar:

Mateo 18:21-35 “Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.”

Los rabinos de la época, enseñaban que se debía perdonar hasta 3 veces a una persona, Pedro cuando hace la pregunta y tratando de exagerar el número dijo 7, pero Jesús le dice 70 veces 7, es decir 490 veces, eso significa siempre, porque quien lleva la cuenta de si ya perdonó a alguien 490 veces. Ahora veamos como Jesús continua y explica que debemos perdonar porque el Padre también nos perdona y si el Padre nos perdona ¿Cómo nosotros no vamos a perdonar?

Mateo 18:23 Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. 24 Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. 25 A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. 26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. 27 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. 28 Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. 29 Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. 30 Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. 31 Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. 32 Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. 33 ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? 34 Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. 35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.”

¿Eres tú un siervo malvado, al cual Dios (el Señor) te ha perdonado una gran deuda (faltas, pecados) y tú no puedes perdonar a tu consiervo? Si sabes que no has perdonado a tu hermano por algo que te hizo aunque él te ha pedido que le perdones su falta, es hora de perdonar y obedecer la Palabra de Dios.

Esta explicación que da Jesús es lo suficientemente clara, pero veamos más pasajes, si al estar orando recuerdas que tienes algo contra tu hermano, es momento de perdonarlo:

Marcos 11:25-26 “Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. 26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.”

Perdona y serás perdonado:

Lucas 6:37No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.

Cuando Jesús enseña a orar a sus discípulos toca el punto del perdón:

Lucas 11:1-4 “Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. ”

Si tu hermano se arrepiente y te pide perdón, debes perdonarlo:

Lucas 17:3 “Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.”

Sean misericordiosos y perdónense los unos a los otros:

Efesios 4:31-32 “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”

Cristo nos perdonó por eso nosotros debemos perdonar:

Colosenses 3:13soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”

Antes de traer tu ofrenda al altar ve y reconcíliate con tu hermano:

Mateo 5:23-24 “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. ”

Ahora veamos algunos ejemplos de perdón y reconciliación en la Escritura

Esaú y Jacob

jacob-y-esau

Cuando Jacob vio a su hermano Esaú venir y sabiendo que había robado la bendición de Esaú, tuvo temor que Esaú le hiciera daño, pero Esaú lo que hizo fue correr hacia él y abrazarlo y lloraron juntos:

Génesis 33:1-4Alzando Jacob sus ojos, miró, y he aquí venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él; entonces repartió él los niños entre Lea y Raquel y las dos siervas. Y puso las siervas y sus niños delante, luego a Lea y sus niños, y a Raquel y a José los últimos. Y él pasó delante de ellos y se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano. Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron.

El padre y su hijo pródigo

hijo-prodigo-perdon

En esta parábola, cuando el hijo pródigo regresó después de despilfarrar el dinero que le correspondía, pensó pedirle a su padre que lo tratara como a uno de sus jornaleros, pero el padre fue movido a misericordia y corrió hacia él, lo abrazó y lo besó y se regocijó de su regreso:

Lucas 15: 11-24 “También dijo: Un hombre tenía dos hijos; 12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. 13 No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. 14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. 15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. 16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. 17 Y volviendo en sí, dijo: !!Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! 18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. 20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. 21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.”

Jesús

Jesus-en-la-cruz

Jesús a pesar de todo lo que le hicieron sufrir, desde la cruz pidió al Padre que perdonara a todos los que le hacían ese enorme daño:

Lucas 23:34-35 “Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes. 35 Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios.”

El último punto que queremos tocar es que muchas personas tienen problemas para perdonarse a sí mismas, son personas las cuales ya se arrepintieron de sus hechos y le pidieron perdón a Dios y Él las perdonó, pero ellos mismos son los que no se perdonan a sí mismos, recuerda que la Palabra dice:

1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”

Hechos 10:43 “De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.

Así que si te arrepentiste de verdad y le pediste perdón a Dios, Él es fiel en perdonarte, ahora es tiempo perdónate a ti mismo.

Conclusión

Esperamos que este artículo sea de edificación para tu vida y recuerda si un hermano hizo algo contra ti y te pidió perdón y no quisiste perdonarlo, es el momento de perdonarlo, porque así como el Padre nos perdona nuestras faltas cuando nos arrepentimos así debemos hacerlo nosotros con nuestros hermanos.

Si Dios nos perdona cuando nos arrepentimos y le pedimos perdón. ¿Eres tú mayor que Dios para no perdonar?

Dios te bendiga

 

 

Si lo desea, puede descargar nuestra aplicación para celulares y tabletas Play-Store-iconANDROID, que es totalmente gratis, para leer, descargar, compartir o escuchar los audios de nuestros Artículos aquí:

https://play.google.com/store/apps/details?id=com.miespadaeslabiblia

MiEspadaEsLaBiblia-Google-Play-Store-2
articulos-miespadaeslabiblia-app menu-miespadaeslabiblia-app

,


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Translate »
A %d blogueros les gusta esto: